Partiendo de Cartagena, la Isla está a 45 minutos aproximadamente en lancha rápida y en bote hasta dos horas; donde se puede disfrutar de diferentes deportes náuticos y exquisitas comidas.

Todo esto suena maravilloso para alguien que conoce por primera vez el lugar y viene de turismo, pero no lo es tanto para las comunidades y nativos del lugar, que no tienen diferentes alternativas en vías de acceso y deben moverse por diferentes sitios de la región, entre ellos, Cartagena; debido a que ellos sobreviven de la pesca y el turismo.

Muchos manifiestan la imposibilidad de pagar una lancha por su elevado costo, y la única vía de acceso que tenían, el mar la ha cubierto más de 20 metros y lo poco que ha dejado al descubierto es un gran desnivel que provoca el volcamiento de los vehículos que intentan transitar por allí.

Los moradores de la Isla de Barú hacen un llamado al Distrito de Cartagena y a la Gobernación de Bolívar para que hagan una obra pública, adecuando una infraestructura de transporte que permita el acceso a la isla, para así evitar que el turismo vaya en detrimento y mejore las condiciones de vida de los lugareños.