Luis Bedoya y Sergio Jadue, quienes ejercieron como presidentes de las Federaciones de Fútbol de Colombia y Chile, respectivamente, además de haber ocupado altos cargos en la Conmebol, se declararon culpables de asociación delictiva y fraude en transferencia bancaria después de entregarse ante las autoridades estadounidenses.

Aunque actualmente colaboran con la justicia americana, los Fiscales de Ética de la FIFA pidieron que juntos ex funcionarios se les impusiera una sanción a perpetuidad en cualquier actividad relacionada con el fútbol por estar involucrados en el escándalo de corrupción de la FIFA.