Denominado como el emporio ilegal edificado por “el clan Úsuga” producto del narcotráfico, la extorsión y el homicidio, se sigue resquebrajando gracias a la contundencia de la operación “Agamenón”.

En una acción coordinada entre la Policía Nacional y la Fiscalía General, fueron ocupadas 80 propiedades de la estructura de crimen organizado, con fines de extinción de dominio. Las investigaciones adelantadas por la Dijin y las unidades de policía judicial dispuestas en la región de Urabá, permitieron identificar varios bienes obtenidos ilícitamente por el tercer cabecilla de la organización, alias “el indio” y titulados a personas de su círculo familiar que le servían de testaferros.

Fincas, apartamentos, lotes, parqueaderos, establecimientos comerciales y vehículos fueron intervenidos en Medellín, Envigado, Apartadó, Necoclí, Carepa, Turbo, San Pedro de Urabá y Caldas (Antioquia), así como en Barranquilla (Atlántico). Propiedades avaluadas en algo más de 80 mil millones de pesos.

Dentro de los predios sobresalen tres fincas (dos en Necoclí y una en San José de Apartadó), con 670 hectáreas de tierra fértil, arrebatadas ilegalmente a campesinos y registradas a nombre de parientes cercanos de alias “el indio”. Estos terrenos podrían costar inicialmente 53 mil millones de pesos, pero se someterán a una nueva valoración, ante la cantidad de recursos naturales encontrados y la poca claridad en su delimitación, que darían cuenta de una extensión mayor.

En las diligencias, también fue ocupada una empresa de taxis que opera en la región de Urabá, y con ella confiscados 33 vehículos que pertenecían a la cooperativa de transportes, en Carepa, Apartadó y Chigorodó (Antioquia) y que ascienden a los 3 mil millones de pesos.

Según las investigaciones, los taxis eran adquiridos para legalizar dinero obtenido con el tráfico de cocaína y servía de red de auxiliadores. Es decir, que los automotores eran utilizados para facilitar el traslado de integrantes del “clan úsuga” y los conductores a su vez, alertaban a los cabecillas sobre los movimientos de los integrantes de la fuerza pública, incluso fotografiaban los helicópteros de la Policía Nacional que apoyan la búsqueda de alias “Otoniel” y sus secuaces.

Esta es la segunda ocupación de gran magnitud que realiza la Policía Nacional en cumplimiento de la operación “Agamenón”. En la primera fueron intervenidas 64 propiedades, hoy ya son 144 los bienes de esta organización que se someterán a procesos de extinción de dominio, cuyo valor ya llega a los 200 mil millones de pesos.