La Fiscalía demostró que entre el segundo semestre del 2007 y el 2010, Samuel Moreno Rojas realizó acuerdos ilegales con su hermano Iván Moreno y con los contratistas Álvaro Dávila, Emilio Tapia y Manuel Sánchez, lo que habría constituido un concierto para delinquir agravado.

Durante la audiencia la Fiscalía demostró que el ex mandatario distrital firmó nombramientos a funcionarios en altos cargos directivos, tales como secretarios de despachos y directores de entidades administrativas distritales.

“Incluso antes de ser elegido alcalde, es decir desde su candidatura a la alcaldía de Bogotá, estableció acuerdos que se vieron reflejados en aportes por parte de Emilio Tapia, Julio Gómez y Manuel Sánchez a la campaña de Samuel Moreno Rojas con el propósito de que nadie, ajeno a sus propósitos, interfiriera en la millonaria contratación pública de la capital”, sostuvo el fiscal delegado en este proceso penal.

Al juicio fueron llamados como testigos miembros del gabinete de Samuel Moreno Rojas, como el ex secretario de Salud Héctor Zambrano Rodríguez y otras personas vinculadas como Emilio Tapia, Álvaro Dávila Peña, Julio Gómez y Manuel Sánchez Castro.

Durante el juicio, la Fiscalía demostró cómo se pactaron estos acuerdos a partir de la candidatura del exalcalde hasta su elección y la forma como fueron seleccionados los candidatos a ocupar los cargos en el IDU, la Secretaría Distrital de Salud, la Unidad de Mantenimiento Vial, la Secretaria de Integración Social y la Unidad de Mantenimiento de Servicios Públicos de Bogotá, entre otras.

El exfuncionario permanece recluido en la Escuela de Carabineros de la Policía donde purga una pena de 18 años de prisión, la cual fue aumentada a 24 por el Tribunal Superior de Bogotá.