A pesar de todo, representantes de Rusia recibieron de parte de las autoridades turcas, el cadáver de Oleg Peshkov, el piloto del caza ruso derribado el martes pasado por la Fuerza Aérea de Turquía en la frontera sirio-turca.

Peshkov, mientras bajaba en su paracaídas murió abatido por disparos de una brigada turcomana, que lucha con el régimen de Bashar Al-Assad en Siria, su copiloto, Konstantin Murakhtin, sobrevivió y fue rescatado por fuerzas sirias y rusas.

Según lo que dijo el Primer Ministro Turco, Ahmet Davutoglu,Turquía recuperó los restos de Peshkov, en la madrugada del domingo’, sin dar detalles de quién lo entregó en la frontera turca y quién lo había custodiado hasta entonces.

En la Provincia meridional de Hatay y con la ayuda de sacerdotes de una minoría cristiana ortodoxa, los restos del piloto recibieron una primera atención religiosa, para luego ser trasladado al aeropuerto militar de Etimesgut, cerca de Ankara.

Posteriormente una delegación rusa recibió el féretro allí y lo trasladó al aeropuerto de Esenboga, Ankara, tras otra ceremonia religiosa y militar, el cuerpo sin vida de Peshkov, fue recogido por un avión ruso que despegó a las 8:45 hora local.