Según un informe presentado por la interventoría MEBOG, evidencia que la construcción de una moderna sede de La Policía Metropolitana de Bogotá, presenta fallas en la estructura en la losas, en los voladizos y aleros y en las columnas de la edificación.

La obra que fue celebrada en el año 2010, entre el Fondo de  Vigilancia del Distrito y la constructora Castell Camel SAS, tiene un plazo de 6 años  para la construcción de dicha edificación, la empresa constructora tiene fecha de entrega para el próximo 15 marzo del 2016, como se evidencia en el documento de caducidad del contrato.

El Fondo de Vigilancia certificó, que en el año 2012 el Distrito le hizo un anticipo, por más de 37 mil 500 millones de pesos para la construcción de esta moderna y amplia edificación.

Pero hoy la construcción está en completo abandono y en riesgo de deterioro por la maleza que la acecha.

Luego de los innumerables informes sobre el incumplimiento por la empresa contratista, Skarniopublico.com publica las conclusiones que determinaron la terminación del contrato.

“De acuerdo con los documentos suministrados, la Interventoría estableció por escrito la presencia de fisuras desde el 22 de agosto de 2012, fecha en que se ordenó hacer un seguimiento a las fisuras presentadas en los voladizos, y en el acta del 12 de octubre de 2012, se hacía un requerimiento al Contratista sobre el comportamiento evidenciado  en las placas de entrepiso, sobre exposición de armadura y demarcación de panelas, que garantizan el espesor del recubrimiento inferior.”

“ Dentro de los documentos entregados  aparece también, el requerimiento al Contratista, sobre seguimiento a las fisuras de los aleros del último nivel de la edificación, informe que se asegura no fue entregado por el Contratista, la Interventoría también requirió a la Consultoría, quien explica que una de las razones de las fallas, se debió a la utilización de icopor sin la suficiente rigidez, como formaleta, y en otro aparte se afirma que se debió a un descimbrado antes del tiempo en que el concreto adquiriera su completa maduración”

“Debemos aclarar en primer lugar, la imposibilidad de iniciar con las labores de ejecución de los acabados, debido a la presencia de las deformaciones observadas en los elementos estructurales de las placas de entrepiso, y de la estructura del voladizo (alero) en el nivel de cubierta de la edificación; puesto que en los Análisis y Diseños falta la consideración de una serie de cargas, las cuales producirían un aumento en las deflexiones.

En el alero faltaría la impermeabilización, el peso de la viga de borde y el perfil metálico de acabado arquitectónico. En las placas de entrepiso faltaría el peso de la nivelación, y el peso de los acabados”

En los diferentes comentarios se ha hecho énfasis en las deformaciones y figuraciones del voladizo de la cubierta; es necesario dejar consignado que las deformaciones se presentan en todas y cada una de las placas de entrepiso, las cuales ameritan las respectivas consideraciones para su re análisis y su reforzamiento.

Debemos manifestar igualmente las irregularidades que se presentan en el proceso constructivo sobre vigas, los empalmes, desprendimientos, excentricidades que se pueden evidenciar en las fotos que acompañan estos comentarios.

Debemos recordar que en esta clase de labores, es obligación del Contratista en primer lugar la revisión de los cálculos y planos de construcción. También la Interventoría de Construcción le compete está obligación, a la cual se agrega no dar por recibido cualquier parte de la obra que no cumpla con la Normativa, y desde luego abstenerse a autorizar su pago.  

La estructura presenta problemas de calidad y se evidencian problemas constructivos los cuales estaban a cargo del Contratista y bajo la supervisión de la anterior Interventoría “Consorcio Intersecom”.

La mayoría de los problemas de calidad de la estructura y que se evidencian en el registro fotográfico no debieron ser aceptados ni pagados por la Interventoría que superviso dichos trabajos.

Tanto el Contratista como la Interventoría son en parte responsables de la calidad de las obras conforme sus obligaciones contractuales ya que están en la obligación de revisar los estudios y diseños y en caso de cualquier inconsistencia informarla de inmediato.”

Conoció este medio de comunicación, que la Policía Metropolitana de Bogotá, se constituirá en víctima para exigir a la empresa Castell Camel SAS, devolver los 37 mil 500 millones de pesos, girados por el Fondo de Vigilancia para construcción de la sede de la policía metropolitana que hoy es elefante blanco.