La Fiscalía General de la Nación solicitó ante el Tribunal de Justicia y Paz la exclusión de los postulados Mario Jaimes Mejía, alias el Panadero, y Alejandro Cárdenas Orozco, alias JJ, quienes se encuentran vinculados a la investigación por la tortura, secuestro y acceso carnal de la periodista Jineth Bedoya, ocurridos en mayo de 2000.

En un trabajo articulado de la Dirección de Derechos Humanos y la Dirección de Justicia Transicional se consideró que bajo la Ley 975 o Ley de Justicia y Paz, alias Panadero y JJ faltaron a su compromiso con la verdad, pues en sus diferentes versiones negaron su participación en los referidos hechos e incurrieron en contradicciones evidentes dentro de la justicia ordinaria. Con lo anterior se dan los presupuestos para solicitar su exclusión de Justicia y Paz y de los beneficios de ley.

La aceptación de responsabilidad que recientemente hizo alias el Panadero ocurrió dentro de un proceso de justicia ordinaria, esto es ante un juez y un fiscal especializado de Derechos Humanos, y ese reconocimiento no coincidió con las versiones entregadas en Justicia y Paz, razón por la cual el proceso debe continuar dentro de la jurisdicción ordinaria.

Ante lo ocurrido, la Fiscalía advierte que el deber de contribuir a la verdad en Justicia y Paz implica una obligación de buena fe y descarta contradicciones, verdades a cuentagotas, estrategias dilatorias, mentiras, manipulación de los hechos y de la situación de las víctimas.

Por otra parte, la Fiscalía General de la Nación informa que sobre las referencias que hizo Mario Jaimes, alias el Panadero, de graves violaciones a los Derechos Humanos ocurridas en la cárcel Modelo de Bogotá en el año 2000, ya venían siendo objeto de otra investigación en la Dirección de Justicia Transicional, dentro del grupo creado para asumir los casos por ley ordinaria relacionados con compulsa de copias.

Desde fines del año pasado en dicha Dirección se iniciaron las investigaciones por hechos que implicaron la posible desaparición y muerte de personas dentro de la Cárcel Modelo de Bogotá (reclusos, visitantes y sujetos ajenos al penal) cuyos restos se presume que fueron arrojados por los ductos de la red de alcantarillado. Justamente esto era lo que estaba investigando y denunciando la periodista Jineth Bedoya en el año 2000, cuando fue secuestrada y abusada, al igual que un fenómeno grave de tráfico de armas y corrupción dentro del penal.

Para la Fiscalía, la mejor manera de responder el llamado de justicia de la periodista Jineth Bedoya no solo corresponde a la determinación de los responsables de los graves hechos de los que fue víctima, sino también a la exclusión de los postulados de Justicia y Paz por su incumplimiento frente a la verdad, y muy especialmente, al esclarecimiento de las graves violaciones a los derechos humanos que fueron origen de sus investigaciones.

Como respuesta a su trabajo periodístico y con el fin de esclarecer la suerte de tantas personas desaparecidas dentro de la cárcel, la Fiscalía hace público su compromiso con el avance de estas investigaciones, frente a las cuales la justicia también considera que es necesario concluir y llegar al fondo de la verdad.

En momentos en los que se discute el sentido de la justicia y la pena de prisión carcelaria, los horrores de lo que aconteció en la Cárcel Modelo en el año 2000 deben ser analizados en profundidad, en la Fiscalía, desde su competencia en lo penal, pero también de cara a la sociedad colombiana.