El hombre que le devolvió la confianza al país en la Selección. Así se puede definir a José Néstor Pékerman, un argentino de 65 años, con arraigo colombiano que ha forjado su camino al éxito con mucho esfuerzo.

A los 16 años debutó como futbolista en Argentinos Juniors, con el vigor para devorarse el mundo.

Era un volante de contención elegante, corría más que sus compañeros y miraba su futuro en el fútbol con optimismo. Tras 133 partidos, en la mayoría figura, llegó al Medellín, en 1975. En el club escarlata no solo jugó 101 partidos y marcó 15 goles, sino que además la ciudad le dejó una hija, Vanessa, y un amor especial por Colombia.

Hugo Gallego, compañero suyo en el DIM, lo recuerda como un hombre serio y muy disciplinado, que nunca cuestionó las decisiones de los entrenadores. Otro de esa generación, Álvaro el Polaco Escobar, dice que siempre fue amable y sencillo: “aunque era callado mantenía una sonrisa y poseía una energía especial”.

Su vida estaba llena de momentos felices, pero llegarían los difíciles y las tristezas. Una rodilla lo obligó al retiro temprano del fútbol y a buscar otras formas de manutención para él y su familia.

Pékerman regresó a Argentina en medio de la dictadura de Videla. En un taxi encontró su sustento, pero su pasión por el fútbol era tan grande que aprovechó ese medio de transporte para ir a las canchas barriales y mirar nuevos valores.

De eso sacó ventaja Argentinos Juniors, que recibía los consejos de Pékerman para reclutar jóvenes y pocas veces se equivocó en la elección, por lo que fue nombrado coordinador de las divisiones menores y en su Renault 12 recorría Buenos Aires y las provincias para cumplir su labor diaria.

El éxito que logró por 10 años con ese equipo lo llevó a ser la cabeza de las selecciones juveniles de Argentina con las que logró 3 títulos mundiales. Su ojo clínico le permitió descubrir la máxima estrella del fútbol mundial, Lionel Messi.

Narra un reportaje especial de la revista El Gráfico de Argentina que como director deportivo del club Leganés de España se fue a observar a un joven del que todos hablaban maravillas y confirmó su calidad. “Vos sos argentino, ¿me conoces a mí?” De inmediato Messi le respondió: “¡cómo no lo voy a conocer! usted es Pékerman, el de la Selección”.

Sus resultados con los juveniles lo llevaron a dirigir la Selección mayor, con la que disputó el Mundial de Alemania- 2006, alcanzando los cuartos de final. Tras esta experiencia renunció y se dedicó a dirigir clubes.

En México, estuvo con Toluca y Tigres, pero el destino le pondría de nuevo a Colombia al frente, esta vez para dirigir la Selección y llevarla a un Mundial nuevamente tras tres intentos fallidos de sus antecesores.

En Brasil-2014 logró lo que nadie en la historia del fútbol colombiano: llegar a unos cuartos de final. De nuevo tuvo el dilema de continuar o no, pero el pedido del país era unánime: “Pékerman debe seguir”. El técnico aplicó la frase que la voz del pueblo es la voz de Dios y decidió firmar hasta 2018.

El exportero Faryd Mondragón, que le debe el récord de ser el jugador más veterano en actuar en la historia de los mundiales, dijo que fue la mejor decisión: “conoce el grupo, el sentir del país y los jugadores lo conocen a él”. Así que en esta Copa América Pékerman liderará otra vez la ilusión tricolor.

¿Qué sigue?

Las eliminatorias al Mundial de Rusia

La Confederación Suramericana de Fútbol decidió que en octubre comiencen las Eliminatorias a Rusia-2018, que se repartirán de la siguiente manera: 4 partidos se jugarán en 2015; 6 en el 2016 y 8 en el 2017. El sorteo para definir los cruces de las 18 fechas se realizará el 25 de julio, en San Petersburgo, en ceremonia oficial de la Fifa. En las Eliminatorias a Brasil, la Selección jugó su primer partido el 11 de octubre de 2011 con victoria 2-1 en La Paz ante Bolivia. Al final de la fase clasificatoria el balance fue de nueve victorias, cuatro derrotas y tres empates. Marcó 27 goles y recibió 13, para 30 puntos y un rendimiento del 55,5%.

Humberto Tucho Ortiz, dirigió a Pékerman en el DIM

“Lo recuerdo como un futbolista muy interesado en aprender de táctica y un ser humano solidario. Hacía muchas preguntas en las prácticas y era el más solidario del grupo cuando un compañero estaba en momentos difíciles y necesitaba un apoyo”.

Hernán Darío Bolillo Gómez, excompañero de Pékerman

“Un gran compañero, un gran jugador de fútbol, siempre responsable, sencillo y amable. Como entrenador tiene una hoja de vida que le permite dirigir cualquier equipo en el mundo. Un tipo admirable, de buen corazón y que quiere mucho a Colombia”.