Un nuevo hecho de intolerancia se registró en un bus alimentador del sistema TransMilenio. Según contó Nidia Hernández al noticiero popular Alerta Bogotá, ella sufre de problemas en la columna por lo que decidió ocupar una de las sillas preferenciales.

Tras varios minutos a bordo del bus, una mujer se le acercó y le dijo que se parara y le diera la silla, a lo que la señora Hernández se negó, alegando su condición de discapacitada. La respuesta de la otra pasajera no se hizo esperar y la emprendió con insultos, luego la mordió en una de sus manos.

La mujer aseguró que la gravedad del mordisco que recibió fue tal que le hizo sangrar su mano por lo que fue necesario acudir a un centro asistencial en donde descartaron cualquier complicación.