“…Cada mañana me metía café para levantarme. Necesitaba seguir adelante, ser dura, ser fuerte. Todo me pasaba en ese set…”

Y fue ahí, rodando, donde le llegó su primer período.

“…Fue muy embarazoso, pero no me podía ir. Estaba llorando, rogándole a mi madre: ´Tienes que ponerme un tampón, tengo que estar en el set”. Recuerda Miley Cyrus.

“Desde que tenía 11 años me decían: ‘¡Eres uMiley Cirus _Hanna Montana_1na estrella pop! Lo que significaba, que tienes que ser rubia, de pelo largo y ponerte vestuario brillante ajustado’. Pero yo, por ese entonces era una niña frágil, jugando a tener 16 años, con peluca y toneladas de maquillaje. Me dijeron muchas veces, cómo se suponía que tenía que ser una chica. Me hicieron aparentar ser alguien que no era, lo que probablemente me causó cierta dismorfía corporal, porque me habían hecho parecer guapa, cada día, durante tanto tiempo. Cuando no estaba grabando la serie, me preguntaba: ¿Quién mie**a soy?,  expresó la artista en la edición de septiembre de la revista estadounidense Marie Claire.Miley Cirus _2

La madre de la cantante, sugirió la compra de luces especiales para tratar la depresión en la que estaba, debido a un trastorno afectivo estacional.

Miley, en definitiva no fue feliz durante sus años como actriz infantil, su personaje de Hannah Montana en la serie de Disney le creó una cadena de inseguridades, donde se hizo una imagen irreal de lo que era la belleza llevándola a desarrollar problemas con su propia imagen.

La Miley Cyrus que conocemos hoy, no nació dura, rebelde y mucho menos polémica.