Venezuela se encuentra inmersa en una grave crisis económica y social, luego de 16 años de revolución bolivariana, en donde el valor de la canasta familiar supera 8 veces el valor del salario mínimo. Estadísticamente es el segundo país más violento del mundo con más de 250 mil muertes por homicidio en esos 16 años.

Los obstinados controles gubernamentales han enfrascado a la nación en una insoportable situación económica, donde la diferencia entre los precios controlados y los precios de mercado es de 814,90%.

Además de los controles cambiarios, que ha hecho aumentar manera exponencial la corrupción dejando insignificante la moneda venezolana frente al dólar que ha aumentado 371% en lo que va del 2015.

Aún así Nicolás Maduro muy rampante, indicó este miércoles, en consejo de ministros y cadena nacional, que los objetivos establecidos en el plan de la patria 2013-2019, escritos por Chávez se encuentran alineados a los objetivos y metas acordados para el período de 2015-2030, que se aprobaron en la 70º Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

“…Hemos aprobado el Plan de la Patria 2030 y los 17 objetivos deben articularse de manera inmediata al Plan de la Patria, para garantizar el desarrollo y felicidad de los venezolanos…”, dijo el mandatario, que necesitará más que un pajarito que le hable al oído para sacar adelante a Venezuela.