Según pudo establecer skarniopublico.com, Bedoya habló con algunos allegados desde Nueva York, donde se encuentra desde el 5 de noviembre, para manifestarles su desconcierto frente a la actitud de Ramón Jesurum, a quien siempre consideró de confianza.

Antes de irse a Estados Unidos, a hablar con el FBI por el escándalo de sobornos que envuelve a los dirigentes de Conmebol, Bedoya le dejó la carta de renuncia a Jesurum (Vicepresidente de la Federación) y le pidió guardarle el secreto por dos semanas, pero no fue así.

El fin de semana del 8 de noviembre, tres días después del viaje del expresidente de la Federación, Jesurum llamó a un periodista deportivo y le dio la ‘chiva’ de la renuncia con la condición de guardar la fuente.

De esa forma, el vicepresidente allanó el camino para llegar a la Presidencia de la Federación.

Pero hay más con la salida de Bedoya de la Federación y en el entramado también entraron a jugar otros intereses, como el de Mauricio Correa para llegar a la Dimayor, que agrupa a los 36 equipos profesionales del país.

Correa, quien es socio con el grupo Ardila Lülle en el canal WIN que tiene los derechos de transmisión del fútbol profesional, busca evitar que algunos dirigentes de los equipos le den vuelta a la torta y le entreguen ese contrato millonario a Caracol Televisión.

Y en el juego, algunos dirigentes, con el apoyo de veteranos periodistas, quieren ponerle punto final a la era Pékerman.

¿La razón? Consideran que el técnico argentino no les ha permitido mostrar jugadores en la ‘vitrina’ de la Selección y que en ese ‘negocio’ el único beneficiado ha sido Pascual Lezcano, yerno del propio Pékerman.

Mientras que la Selección Colombia empieza a ver como se aleja la clasificación al Mundial de Rusia 2018, los dirigentes siguen haciendo sus jugadas bajo la mesa en busca del poder, que en últimas les significa dinero.

No les importa que el FBI les siga la huella. Que sus colegas exdirigentes de la Conmebol estén contando todo lo que saben de la corrupción en el fútbol continental, a cambio de los beneficios que les ofrezca la justicia de Estados Unidos. Y que la información que hoy está en poder de investigadores federales de ese país, en determinado momento llegará a la Fiscalía colombiana.