Mauricio Lizcano le salió al paso a las revelaciones de la periodista Diana Salinas sobre un negocio de su familia en un terreno que hace 30 años fue despojado y en el que pretende construir una estación de gasolina.

Explicó que el predio se le compró a una inmobiliaria que a su vez lo compró en un remate y añadió que no ha utilizado su cargo de congresista para obtener los permisos necesarios para poder instalar una estación de servicio en la vía panamericana en el municipio de Quinchía, Risaralda.

Dijo que su familia está haciendo un negocio privado y que su condición de senador no le impide adelantar trámites o solicitar permisos para el mismo.

Añade que no tuvo nada que ver con el cierre del programa de Guillermo Prieto en el canal RCN y le pidió a la procuraduría y a la Corte Suprema que lo investiguen por las denuncias que se han hecho sobre este caso.