Y una de esperarse.

Kelly, desde la Estación pudo ver la Tierra como pocos la han visto antes y registró en sus redes sociales espectaculares imágenes.

“Va ser duro dejar este asombroso complejo, porque lamentablemente nunca lo vuelva a ver y no espero hacerlo” dijo el astronauta en su ronda final de entrevistas desde el espacio. “He volado en el espacio cuatro veces, así que va a ser difícil en ese sentido; pero ciertamente ansío regresar a la Tierra, he estado acá arriba por mucho tiempo y a veces, cuando lo pienso, siento que he vivido aquí arriba toda mi vida”.

Kelly viajó más de 354 kilómetros por encima de la Tierra a una velocidad de 28 mil Kilómetros por hora, lo que le permitió orbitar el planeta más de una docena de veces al día.

El astronauta americano estuvo acompañado por dos astronautas rusos, Serguéi Volkov y Mijaíl Kornienko.

Kornienko y Kelly tras haber aterrizado en las Estepas de la República Centroasiática de Kazajistán, abandonaron la nave si ayuda para simular un futuro aterrizaje en Marte. Por eso el objetivo de esta misión anual es ‘comprobar los efectos de los vuelos de larga duración’ en el organismo humano con el fin de realizar viajes interplanetarios.

“…En estos momentos en que hay divergencias en las relaciones bilaterales entre Rusia y Estados Unidos, me siento orgulloso de que rusos y estadounidenses trabajen codo con codo en misiones importantes…” dijo John Tefft, Embajador de EE.UU. en Moscú

Por ahora la intención de la NASA es comprobar los cambios físicos y psicológicos que ha podido experimentar el cuerpo de Kelly y someterlos a comparación con los análisis obtenidos de su hermano gemelo, Mark, astronauta retirado.