La carrera de Caitlyn Jenner por convertirse en una mujer no ha hecho más que empezar. El padrastro de las hermanas Kardashian se ha convertido en una auténtica estrella de la televisión estadounidense gracias a conocerse su deseo de convertirse en una mujer plena, después de haber vivido como hombre durante 65 años. Tanto tiempo encerrada en un cuerpo que no sentía como propio ha hecho que su seguridad interior penda de un hilo y haya varios detalles de su cuerpo que aún le producen un quebradero de cabeza.

Sin embargo, lejos de lo que pueda esperarse, su complejo es muy similar al que sufren muchas otras personas cuando el verano llega casi sin avisar: ponerse en traje de baño. El que fuese conocido como Bruce Jenner, un atleta olímpico y segundo marido de Kris Jenner, madre de las Kardashian, ha asegurado durante el último episodio de su reality show, I Am Cait, que le aterroriza pensar en estar en bikini delante de los suyos y de otras personas. “Yo no sé si estoy listo para exponerme así. Ahora mismo no me veo haciendo eso”, confesaba Caitlyn preocupada. “Este proceso de salir no puede suceder de la noche a la mañana. Hay muchos obstáculos que superar”, le tranquilizaba un amigo que también ha pasado por el mismo proceso.

Pero no solo el traje de baño se ha convertido en su peor pesadilla ahora que persigue la aceptación social como mujer. También vive con cierto complejo lo profunda que suena su voz y se replantea modificar quirúrgicamente sus cuerdas vocales para que suenen más agudas, algo que a Kim Kardashian le horroriza por los peligros que esta intervención pueden suponer. “La voz es algo que siempre supone un reto para este colectivo. Te ves muy bien, te ves fabulosa, entonces abres la boca y todo el mundo piensa ‘Oh Dios mío”, reconoce Ronda, estilista personal de las Kardashian y ahora también de Caitlyn Jenner.