Una crisis de bastante envergadura se agudiza en temas de Derechos Humanos afectando bastante a la población en cada uno de los países en la región.

“Ocho son los países de Latinoamérica que ocupan los primeros 10 primeros lugares en el ranking de los países más violentos del mundo entre ellos los principales son Colombia, México, Brasil, Venezuela. Donde se cometen uno de cada cuatro homicidios a nivel mundial, ante esta situación la respuesta del estado es ineficiente ineficaz y en muchas ocasiones negligente”, enfatizó Erika Guevara, Directora para las Américas de Amnistía Internacional.

Con la recolección estadística y documentación de información, Amnistía Internacional ha podido constatar que Latinoamérica se encuentra en una regresión sistemática en cuanto a protección de Derechos humanos se refiere, donde se evidencia, que el Estado prefiere pasar por alto este tipo de temas, maquillando cifras o simplemente haciendo una negación de los hechos.

El Incremento del Crimen organizado y las respuestas ineficaces del Estado contra este fenómeno, más los abusos de multinacionales en temas de derechos humanos, donde se evidencia el despojo de tierras a las comunidades indígenas y campesinos usando grupos armados para proteger sus grupos económicos por intereses en la explotación de ciertos recursos, son hechos que siguen alimentando la crisis. De no detenerse, aumentarán el número de personas que serán víctimas de la violación de los Derechos humanos.

Cabe destacar que “algunos países han tenido ciertos progresos, otros han tenido bastantes retrocesos como es el caso de México por la impunidad, desapariciones forzadas, masacres, e incluso desplazamientos debido al fenómeno del narcotráfico, donde el Estado se muestra indolente e intolerante. Venezuela se ha venido caracterizando por la violación a la libertad de prensa, además de la expropiación de bienes y propiedades a algunas empresas y ciudadanos. Brasil evidencia su violación a los Derechos humanos en el uso violento de la fuerza pública en los eventos deportivos, también en diferentes tipos de desalojos”, dijo la Directora Guevara

Pero algo que han tenido en común los países de la región son el uso indebido de la fuerza pública, sobre todo en las diferentes manifestaciones de la población, cuando reclaman sus derechos en protestas o movilizaciones, donde terminan agredidos y totalmente golpeados por la fuerza pública.

Es así como las comunidades en lugar de avanzar a la evolución de una convivencia sana, están retrocediendo cada vez más, pero no es por el comportamiento en sí la población, sino por la ambición de poder, riqueza y poseer el control de ciertos personajes que se hacen al poder, pasando por encima de las personas.