El poder de Diosdado empezó a consolidarse mucho antes de que Hugo Chávez muriera de cáncer. De hecho, fue presidente interino por dos horas el 13 de abril de 2002, cuando una revuelta popular estuvo a punto de sacar a Chávez de la presidencia.

Ahora, con Nicolás Maduro como presidente, Diosdado, uno de los abanderados de la llamada ‘revolución bolivariana’ que viste trajes de diseñador y ropa deportiva de una reconocida marca, es el poder bajo la sombra y esa condición la ha aprovechado para amasar una fortuna en propiedades, dinero en efectivo, cuentas en bancos suizos y joyas, entre otros.

Diosdado Cabello
Diosdado Cabello

En los últimos días, blogueros y medios en Internet venezolanos, han publicado fotografías de una lujosa mansión, ubicada en Maturín (estado de Manogas) y afirman que, a pesar de que el palacete está a nombre de un tercero, en realidad le pertenece a Cabello.

“Tiene 3 empleados de servicio, 2 jardineros 1 cocinero y un búnker subterráneo para esconderse”, dicen las publicaciones al lado de las fotografías.

Los mismos medios indican que hace ocho años la fortuna declarada de Diosdado era de 278 millones de dólares y que ahora no se tiene certeza de cuánto es el monto de su riqueza.

De lo que sí se tiene certeza es que el testimonio de Gersaín Viáfara Mina, un carnicero colombiano de 49 años extraditado a Estados Unidos, puede ser la clave para que la justicia de ese país vincule al presidente del parlamento venezolano con el llamado ‘cartel de los soles’.

Esta organización está integrada por oficiales de la Fuerza Pública de Venezuela que tienen nexos con bandas de narcotraficantes que embarcan droga desde Colombia y, con el apoyo de esos uniformados, usan a Venezuela como puente para que los cargamentos sean llevados por los carteles mexicanos a los mercados de Estados Unidos y Europa.

Gersaín Viáfara Mina
Gersaín Viáfara Mina

Viáfara Mina, extraditado por Colombia hace dos semanas por pedido de una corte de Nueva York, era propietario de una carnicería en el estado venezolano de Apure, fronterizo con Colombia.

Según testigos y grabaciones en poder de la DEA, Viáfara era el ‘duro’ que controlaba las decenas de pistas de aterrizaje clandestinas en las llanuras del estado Apure y por cada avión cargado de droga cobraba mínimo 100 mil dólares que eran entregados a oficiales de alto rango, vinculados con exmilitares y poderosos políticos.

Aunque el carnicero colombiano se declaró inocente de los cargos que le formuló un juez federal de Nueva York, en una de las grabaciones se le escucha alardear sobre “sus contactos políticos de alto nivel” que le permitieron liberar un avión incautado por las Fuerzas Armadas venezolanas.

Frente a los señalamientos, desde Caracas funcionarios de alto nivel dicen que se trata de intentos por desestabilizar su Gobierno.

Por su parte y más allá de lo que este testigo pueda decir de él, en los últimos días Diosdado Cabello ha arremetido contra el presidente colombiano Juan Manuel Santos, porque este pidió que se conforme una veeduría internacional para las elecciones de diciembre en la que los venezolanos elegirán la nueva Asamblea Nacional, el parlamento que preside el polémico exmilitar.

Propiedad Cabello
Propiedad Cabello
Propiedad Cabello
Propiedad Cabello