Esta vez la jugada de Moreno, fue recusar al juez que lleva el caso por presunta persecución a su defensa. Y todo, porque según él, el Juez 14 de conocimiento tiene intereses personales, solamente porque ha ordenado investigar las irregularidades y maniobras dilatorias de sus abogados.

El Juez rechazó esta medida y se pronunció indicando que “…si tengo que volverlo a hacer, lo haré…”, en referencia a dichas investigaciones que considera una conducta irregular por parte del complejo Judicial de Paloquemao.

El fiscal del caso cree que esta jugada de Moreno “…se puede calificar como una clara maniobra dilatoria (…) y un juez debe declararla infundada porque no hay razón de orden fáctico que permita determinar que hay algún interés por parte del juez…”, será el Tribunal de Bogotá el que tomé la última palabra, acción que tardaría cerca de tres meses.

Y como si fuera poco, la Rama Judicial sale a vacaciones a partir del 20 de diciembre, entonces el juicio contra Samuel Moreno por el “Carrusel de la Contratación” no se realizaría este año, sino seguirá estancado hasta el 2016.

Y como eso no bastara, Moreno podría quedar en libertad gracias al “Proyecto que reduce el tiempo de prisión preventiva”, dicho proyecto fija un año de plazo para resolver la situación jurídica en procesos como el del exalcade.

A pesar que la Fiscalía General, cuenta con los elementos probatorios que conllevarían a despejar cualquier duda de su responsabilidad penal en esta investigación, se le está saliendo la situación de las manos, ya que esta es la cuarta vez, durante 4 años, que Moreno logra aplazar la apertura del juicio gracias a la ayuda de su abogado.

Luis Becerra, es el abogado defensor quien dice tener prohibido dar declaraciones ante los medios, porque según él, el juez lo terminaría arrestando.

En resumidas cuentas, si en 8 meses no se ha resuelto el caso de Samuel Moreno, regresaría a la libertad con toda tranquilidad.