Kristen StewartKristen Stewart se ha confesado. Lo ha hecho en la revista Marie Claire, que le dedica todo el protagonismo en su portada del mes de agosto, donde la actriz que alcanzó la fama con la saga Crepúsculo ha dado una de sus entrevistas más sinceras y explícitas.

A sus 25 años, Stewart confiesa lo duro que fue para ella alcanzar semejantes cotas de popularidad a raíz de la mencionada colección de películas basadas en las novelas de Stephenie Meyer. Prendió fuego mi universo y lo vi arder. Hablando con franqueza, fue un periodo muy traumático a principio de mis 20 años que despertó algo en mí que era un poco más… salvaje, concluye la intérprete.

Stewart vivió uno de sus momentos más polémicos (y públicos) por la relación que mantuvo con su compañero de reparto, Robert Pattinson. Aunque ambos no dieron una sola declaración al respecto, eran decenas de fotografías robadas las que demostraban que vivían felices y en pareja. Al respecto, en la revista GQ llegó a decir: Gran parte de mi vida es tan fácilmente de encontrar en Google. Ahí ya se notaba esa resignación a que su vida era parte del BOE de Hollywood.

Claro que todo se enredó más cuando salió a la luz que Stewart le había sido infiel a su chico con el director de cine Rupert Sanders, que estaba al frente de Blancanieves y la leyenda del cazador, largometraje que Stewart protagonizaba.

Aquel affaire logró que la relación con su compañero de reparto no sobreviviera, de la misma manera que el realizador destrozó su matrimonio con la modelo Liberty Ross.

Sobre esto, si se tiene que sacar una lectura positiva es lo orgullosa que ahora se siente de haber logrado salir de aquel enredo sentimental y carnal sin caer en un cráter mental.

Claro que todo aquello catalizó por la fama que arrastraba, inmensa, amplificada, a la que se tuvo que acostumbrar o soportar. Entre los 15 y los 20 años fue todo muy intenso. Estaba muy ansiosa. Era una obsesiva del control, si no sabía como resultaría algo, me enfermaba o me encerraba o me inhibía de forma debilitante, ha explicado.

Vivir duramente

Pero el tiempo viene con la experiencia en la mano, y por ello toda ha cambiado: En un punto debes dejarte llevar y permitirte vivir. Finalmente he logrado obtener mucho de la vida. Viví de forma dura siendo muy joven y yo me hice eso a mí misma, pero he encontrado llegar al otro lado no dura, sino fuerte. Tengo la habilidad de perseverar y no tenía eso antes. Es como cuando te caes duro, la próxima vez te dices: ¿Y qué? Ya me he caído antes.

Y en eso, hasta llorar puede ser bueno si es por sentir y por no ocultar lo que se tiene dentro, que es otra lección, quizá la más potente y liberadora que ha aprendido esta actriz que ha llegado a ser la mejor pagada del mundo: Antes me avergonzaba el llorar todo el tiempo, ahora creo que es un regalo sentir las cosas.