El Juzgado Quinto Penal Especializado de Medellín condenó por cargos de lavado de activos, concierto para delinquir y tráfico de armas de fuego a unas personas que en dos fincas tenían guardadas caletas con más de 8.000 millones de pesos pertenecientes a Dairo Antonio Úsuga David, alias Otoniel. Este dinero fue entregado a la Fiscalía.

El juzgado condenó a Merardo Peña Bautista y a Walter de Jesús Castrillón Jaramillo, capturados en diciembre de 2013 en La Ceja (Antioquia) y Sampues (Sucre), quienes eran los encargados de administrar las fincas La Esmeralda y La Mano de Dios, respectivamente.

Durante la operación de captura, las autoridades encontraron tanto en La Esmeralda como en La Mano de Dios, sendas caletas donde estaban camufladas varias cantinas de leche, que en su interior guardaban el dinero.

Castrillón Jaramillo y Peña Bautista fueron condenados a doce y once años, respectivamente, como autores de los delitos de concierto para delinquir agravado y lavado de activos, cada uno, más fabricación, tráfico y porte de armas al primero de ellos.

La investigación por el caso de Yeison Javier Morelo Vargas, el tercer condenado, se inició en marzo de 2014 en Barbosa (Antioquia), cuando un fiscal de la Dirección de Fiscalía Especializada contra el Crimen Organizado realizó un allanamiento a la finca Popalito, en Barbosa (Antioquia), donde el Clan Úsuga guardaba cinco mil 400 millones de pesos, producto del narcotráfico.

En esa oportunidad la operación se realizó con el apoyo de uniformados de la estación de policía de Barbosa, entre los que se encontraban el patrullero Morelo Vargas, quien durante la misma acción tuvo que salir en su motocicleta, con otros compañeros, según dijo, a recoger baterías para el radio de comunicaciones; pero nunca regresó a su puesto de trabajo.

Posteriormente, la Fiscalía allanó su lugar de residencia y encontró allí 330 millones de pesos, que hacían parte de lo incautado en la finca Popalito, razón por la que fue capturado y ahora sentenciado a 106 meses de prisión como autor de los delitos de peculado por apropiación y prevaricato por omisión agravado.

Al dictar sentencia, el juez ordenó el comiso en favor de la Fiscalía General de la Nación de los 8.500 millones de pesos que le fueron incautados al Clan Úsuga.