Jackson Martínez, nuevo jugador del Atlético de Madrid, no sólo domina el área, también domina todo lo que tiene que ver con su profesión. Por supuesto, la vertiente de su relación con los medios de comunicación y con los aficionados. Es lo que claramente se pudo observar a su llegada de este martes al aeropuerto de Madrid Barajas.

El colombiano tardó en aparecer pese a que aterrizó a las 14.15 horas en el aeropuerto en un vuelo procedente de Bogotá. Una hora más tarde salió por la puerta de la terminal 4 ante la expectación de numerosos medios de comunicación y los dos centenares de personas, muchos de ellos curiosos que aguardaban a la llegada de algún familiar, esperaban en la sala de espera.

En la espera, ante la cantidad de medios congregada, mucho curioso preguntaba el clásico “¿Quién viene?”. Algún empleado del aeropuerto, estaba muy por la labor puesto que lucía un vistoso escudo del Atlético de Madrid en su gemelo derecho. El caso es que con la espera y la cantidad de gente que aguardaba la llegada de familiares, el ambiente reinante era de bastante expectación. Algunos de ellos sí que estaban allí por Jackson.

“¡Jackson, Jackson, por favor, una foto. Llevo cuatro horas aquí esperando!”, le gritaban desde la barrera que separaba el pasillo de desembarco cuando por fin aparecía las 15.30 horas. Y ahí es donde el jugador, que antes había despedido a su familia que se había dirigido a Porto para recoger las cosas de la residencia personal, sacó toda su capacidad para moverse en el campo de las relaciones públicas.

El jugador no tuvo reparos en acercarse a los aficionados y hacerse fotos, especialmente ‘selfies’ con más de uno. Que a la señora de turno se le atascaba el móvil, no había problema, el ‘Cha, Cha, Cha’ aguantaba como un titán a pesar de la locura colectiva desatada y de que los medios aguardaban como un pelotón al final del pasillo. Una foto por aquí, otra por allá… siempre vigilado por más de media decena de miembros del Cuerpo Nacional de Policía, que le ayudaban a avanzar sin problemas.

Lo cierto es que no fue un recibimiento caótico como el que en su día vivió Sergio Agüero, por ejemplo. Entre otras cosas porque el Atlético de Madrid se ha acostumbrado ya a recibir a estrellas mundiales que llegan con el consiguiente despliegue de seguridad. El jugador emprendió el camino al coche que le esperaba fuera de la T4 escoltado por la Policía, mientras algunos aficionados, especialmente varios chavales jóvenes que no paraban de decirle que “fichase por el Real Madrid”, le perseguían y le seguían pidiendo fotos y ‘selfies’ que él no les negaba.

Entre la comunidad colombiana que se dio cita en el aeropuerto no hubo pocas referencias al eterno rival. Algún “Hala Madrid” y tal amén de la petición de sus compatriotas de que fichase por el ‘enemigo’. Lo sentimos, este colombiano marcará goles para el Atlético a ritmo de ‘Cha, Cha, Cha’