“…Estamos poniendo la casa en orden…” es la frase que parece augurar grandes cambios en la capital y que se le ha escuchado a lo largo de 100 días de administración del alcalde Peñalosa. Pero sus críticos en este lapso ven solo ineficiencia en su mandato e incumplimiento de las grandes transformaciones que prometió.

Peñalosa para defender su posición ajustó su agudo espejo retrovisor señalando uno a uno los errores de la administración de Gustavo Petro, diciendo que le dejó una ciudad desordenada y desfinanciada por malos manejos de los recursos, además que utilizaron algunas de las secretarías para hacer política, recordando que Petro apoyó la reelección del Presidente Juan Manuel Santos y la campaña a la Alcaldía de Clara López, actualmente designada Ministra de Trabajo.

“…El que renunciaba para hacer campaña no era el Secretario de Gobierno, era el Secretario de Integración Social y los Directivos de esa entidad, encargada de programas sociales […] Estos no es secreto, lo hacían delante de los ojos de todo el mundo, eso muestra que en esas entidades estaban destinando recursos a hacer política y no a atender a los más desprotegidos…” dijo el mandatario.

Enrique Peñalosa señaló que la administración de Petro no construyó un solo colegio, no instalaron camas en los hospitales para atender las emergencias de fin de semana, no construyó viviendas en el llamado centro ampliado, se rehusó a prolongar la Avenida Longitudinal de Occidente ‘ALO’ agudizando la congestión en el extremo noroccidental de Bogotá, no le puso atención al desorden en el espacio público; además de todo esto, dejó un “problema financiero monumental”, que obliga a realizar recortes o racionalizar programas como por ejemplo ‘Los Festivales de música’.

Es así como Peñalosa se defiende de sus críticos cuestionando y poniendo al descubierto, lo que para él, son ineficiencias de la anterior administración que curiosamente es su principal opositora.