La Policía Nacional logró establecer, según informe de la Aeronáutica Civil, que la aeronave HK1086, propiedad de Robeiro Vélez, la cual presentaba anomalías con el funcionamiento y estado de la misma, ya que se encontraba desde días atrás en el Aeropuerto de Cali.

La autoridades entrevistaron al propietario, éste justificó la procedencia del dinero para la compra de la misma, argumentando que había pagado por la aeronave cinco millones de pesos, cuando el valor real era de 500 millones.

Con el análisis de  la información patrimonial, hecho por la policía, establecieron que no tenía la capacidad económica para su posesión por lo que fue aplicada la medida cautelar.

Vélez fue procesado por los delitos de enriquecimiento ilícito y testaferrato.