La vigésimo primera Conferencia de las Partes (COP21) es la cumbre en la que se sientan los 195 países firmantes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). En este tratado internacional, que data de 1992, se reconocía la importancia del calentamiento global. Pero el texto debía desarrollarse con medidas concretas.

Lo que se busca en esta cumbre, es un protocolo que sustituya al de Kioto de 1997, ya que en este solo se vincularon a 37 Estados de 28 que pertenecen a la Unión Europea, además se quedaron fuera las principales potencias emisoras como: China y Estados Unidos que no ratificó el protocolo.

Kioto entró en vigor a partir del 2005 y consiguió la reducción del 22% de las emisiones en los 37 países firmantes, pero al no estar las potencias, las emisiones han seguido creciendo. Al sustituir este protocolo, que se aplicaría a partir del 2020, se busca además de la reducción de las emisiones, el descenso de la temperatura global al final del siglo a 1,5 grados, o que por lo menos no supere los dos grados.

Para no repetir lo sucedido con el protocolo de Kioto, se ha optado, que cada país o potencia, presente voluntariamente compromisos de reducción de emisiones.

Aunque puede haber varias razones para que algunos países no firmen el acuerdo, una de ellas, como el de incluir sanciones, o en el caso de la administración de Obama, que el congreso y el senado no ratifiquen un protocolo, como ya ocurrió con el de Kioto. Aun así, la lucha contra el cambio climático no se frenaría, porque muchos compromisos voluntarios de reducción de emisiones ya los contempla cada país en su legislación nacional.