La entrega de inventarios de la extinta Dirección Nacional de Estupefacientes a su nueva administradora, la Sociedad de Activos Especiales, SAE, no ha arrojado mejoras importantes frente al sistema de administración anterior,l a transferencia de bienes fue documental no hubo una entrega real y material de los bienes

La Contraloría detectó que además de las entregas no materializadas, hay bienes no ubicados y otros sin identificar, aún se desconoce tanto la cantidad como el valor exacto de la totalidad de los bienes que el Estado administra por concepto de incautación o extinción en su favor,  y ademas se determinó que la Liquidadora no tenía pleno conocimiento del universo de bienes muebles e inmuebles que conforman el Fondo, ni de la ubicación o estado físico de cada uno de ellos.

Este hecho generaba incertidumbre sobre el saldo reportado en el Balance FRISCO, con corte a 31 de diciembre de 2014, con Información incompleta, imprecisa y desactualizada

La indefinición genera excesivos costo  mantenimiento, pues en muchos casos los depositarios no rinden cuentas ni la entidad evalúa las que son sometidas a su consideración.

Luego de un año de administración del Fondo de Rehabilitación, Inversión Social y Lucha contra el Crimen Organizado FRISCO, por parte de la Sociedad de Activos Especiales SAE, sólo se conoce el 26% de los bienes inmuebles con medida cautelar o extinguidos.

Por el contrario, se trató de una entrega que no cumplió con lo que ordena la normatividad archivística y donde no se verificó el inventario transferido.

El proceso se limitó a la recepción de documentos y folios de matrícula inmobiliaria, a través de los aplicativos Matrix y Faro.