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En este articulo  podemos profundizar en la apatía que existe entre los turistas que visitan a la ciudad de Cartagena. y los vendedores ambulantes e informales que ofrecen sus servicios en ella, detallando.

En esta imagen se apreciando cuando comienzan a llegar los vendedores ambulantes
En esta imagen se apreciando cuando comienzan a llegar los vendedores ambulantes

El porqué de la molestia de los turistas por la turbas de vendedores enloquecidos que cuando se percatan de personas que se acomodan en sus carpas para disfrutar de un día de sol, se
abalanzan sobre ellos sin piedad, abordándolos de productos o servicios inútiles en su mayoría, emplean además trucos tramposos para obligar a que les compren su producto o servicio, como ofrecerles una prueba gratuita que luego es cobrada groseramente y a precios exagerados, como ocurre con las ostras o los masajes. sin que la víctima agobiada tenga la menor posibilidad de escapar al asedio.
Las playas se han convertido en bodegas al aire libre, donde se puede evidenciar desorden, la venta de comida sin control sanitario es otro de los grandes males de las playas actuales. el mal estado de los quioscos cuya infraestructura deteriorada es antiestética y produce basuras en los andenes y áreas comunes frente al mar. la presencia de animales callejeros que hacen sus necesidades muy cerca de los turistas.

 

Y en esta imagen ya los turista están acosados por la cantidad de vendedores y en medio del tumulto les robaron las pertenencias
Y en esta imagen ya los turista están acosados por la cantidad de vendedores y en medio del tumulto les robaron las pertenencias

La Alcaldia debe actuar ya que carecemos de una reglamentación actualizada para organizar a los vendedores, sin privatizar las playas, en el caso de los carperos, muchos no están organizados.
Les preguntó a varios turistas qué le molestaba más de Cartagena, y la mayoría de las respuestas ponían en primer lugar el acoso de los vendedores informales en las playas.

Nadie discute el derecho de toda persona a trabajar y a obtener ingresos realizando actividades lícitas, pero en ejercicio de ese derecho no se pueden vulnerar los derechos de los demás, como el descanso tranquilo.