“Antes nos preguntábamos si en esta ciudad teníamos futuro; hoy nos preguntamos si en el futuro tendremos ciudad”

Durante la Sema Santa que acaba de finalizar, cumplí con unas de las tantas recomendaciones que nos hacen para que aprendamos a reflexionar: leer libros, salmos y proverbios de la Biblia, sabidurías escritas en esta biblioteca de Dios, que nos lleva sin lugar a dudas a meditaciones.

Estando en este ejercicio encontré que en el salmo 127 en sus versos 1 y 2 hay la siguiente enseñanza: “Que si el Señor no construye la casa pierden el tiempo los constructores”; queriendo decirnos que si todos los que seguimos su Palabra debimos haber escogido la dirección y el camino correcto. Entonces la pregunta propicia de acuerdo a esta docencia es: ¿Qué camino hemos escogido para que nuestra ciudad tenga futuro y no seguir tomando decisiones erroneas?

Aunque las camarillas traten de tapar el sol con un dedo, no podrán ocultar que hace veintiocho (28) años la ciudad viene de “tumbo en tumbo” productos de las decisiones erradas que han tomado ciudadanos cartageneros y foráneos al momento de elegir Alcaldes, Concejales y Ediles en la ciudad de Cartagena
Y es que la crisis en que se encuentra la ciudad de Cartagena en todos sus aspectos, es evidente. No se atisba ningún plan para eliminar la alta contaminación; solo hay escaramuzas cuando algo inesperado sucede en materia de la grave inseguridad, tal es el caso de los tres (3) agentes de policías asesinados; nada deciden con la incuria que hay sobre el mototaxismo; decisiones erradas sobre la movilidad; pantomimas para solucionar los problemas de la salud; sarcásticos que aseguran haber solucionado los múltiples problemas que tiene la educación; las eternas discusiones sobre el asunto de las marinas; las invasiones del espacio público y el descarado robo de tierras de baja mar, en fin, no terminaría de escribir este artículo si continuo señalando los heterogéneos y permanentes problemas que no se resuelven de un todo por las constantes decisiones erradas de estas administraciones.

En todo este barullo administrativo y social parece ser que el problema principal es por enfermedad colectiva psicológica puesto que lo que pasa en la ciudad es difícil de entender y creo que se deben identificar los aspectos más importantes para ayudar a resolver el principal problema: saber elegir Alcaldes, Concejales y Ediles. Resolviendo este caso, que es el más difícil, los demás se solucionan solitos.

La primera recomendación para el pueblo cartagenero es la siguiente: háganse cargo de ustedes mismos porque si su estancia en la tierra es tan corta, deberás ser por lo menos agradable. En pocas palabras, se trata de la vida de ustedes; hagan con ella lo que ustedes quieran, pero no hagan lo que les impongan. Les recuerdo que sus sentimientos no son simples emociones que le suceden. Los sentimientos son reacciones que eliges tener.

El próximo sábado les daré otras recomendaciones para que sean tenidas en cuenta cuando vayan a tomar decisiones al momento de elegir Alcaldes, Concejales y Ediles.

Por: Gustavo Morales De León