El padre Camilo Torres Restrepo, pertenecía a una familia pudiente y figuras públicas en el país; ingresó a las filas del ELN en 1965, pero en su primer combate con la fuerza pública en febrero de 1966 perdió la vida en el noreste colombiano. Desde entonces nadie ha podido establecer el sitio exacto donde fue inhumado.

En junio de 2014 el Gobierno de Santos y el ELN anunciaron que estaban en una fase explotaría para iniciar un eventual proceso de negociación que ponga fin a más de 50 años de conflicto armado. El ELN, de acuerdo a las estadísticas que maneja el Gobierno, tiene en sus filas a más de mil 500 combatientes, convirtiéndose en la segunda guerrilla después de la FARC, en busca de un acuerdo de paz con el gobierno de Santos.

“…Es nuestro deseo para 2016 lograr avances en la paz de Colombia…” sostuvo el portavoz del ELN, a la vez pidiendo que se indique el sitio donde fue sepultado el “Cura Guerrillero”.

De acuerdo a la orden de Santos, este lunes se exhumó una osamenta que podría pertenecer al sacerdote y guerrillero Camilo Torres Restrepo, muerto hace 50 años. La osamenta extraída de una bóveda del cementerio municipal de la ciudad de Bucaramanga, Santander.

El Director del Instituto de Medicina Legal, Carlos Valdés, no se atreve a decir cuando tendrá exactamente un resultado científico con base en las pruebas de ADN que le permitan establecer si el cadáver hallado, es realmente el llamado “Cura Guerrillero”.

Los documentos periodísticos e institucionales de la época llevaron a Valdés a realizar esta exhumación, por esta razón, no descarta que se realicen más exhumaciones en los próximos días.