El periodista Daniel Coronell anunció este lunes que interpondrá un recurso de reposición contra la decisión de la Corte Suprema de Justicia con la que decidió inhibirse de abrir investigación formal contra Álvaro Uribe Vélez por los delitos de injuria y calumnia por los cuáles éste fue denunciado.

Este caso remonta a una denuncia interpuesta por Coronell en 2010 en contra del expresidente Uribe por una serie de mensajes que él escribió en la red social Twitter como respuesta a una columna del periodista sobre actuaciones de Tomás Uribe, hijo del primero, en la licitación de la Ruta del Sol.

Los mensajes o trinos hacían referencia a Coronell como “periodista mafioso” y cuestionaban la ética del periodista haciendo afirmaciones que el periodista consideró como injuriosos y calumniosos en su contra. No obstante, la Corte Suprema se inhibió de abrir investigación a Uribe al estimar que si bien los mensajes de Uribe tienen un tono violento no configuran delitos ni tenían una referencia fáctica que permitieran hacer una imputación.

Sobre los mensajes de Uribe relacionando a Coronell con Pastor Perafán y el trino “periodista mafioso”, la Corte dijo que el ahora senador no estaba señalando a Coronell de participar de una red mafiosa y que no tenían un ánimo injurioso.

“A partir de lo anterior es posible concluir que los mensajes aquí analizados fueron más producto de la emoción que de la reflexión”, señaló la Corporación.

La Corte insistió en que la justicia penal no persigue opiniones ni posturas morales o éticas de personalidades y señaló que “no toda opinión causante de desazón, pesadumbre o molestias al amor propio puede calificarse de deshonrosa”.

No obstante, la Corte impartió un regaño dirigido a Uribe Vélez por el manejo que hace de la red social señalando que no está bien que líderes políticos, como en su caso, un expresidente de la República, desborde los límites y encienda las redes sociales con descalificaciones.

“El lenguaje agresivo es una manifestación de violencia. Y usado por un líder político en cualquiera de las redes sociales puede llegar a ser identificado por alguno de sus seguidores como una invitación, o lo menos como una autorización velada al uso de la violencia física contra el destinatario del trino o del discurso descalificador”, le dijo la Corte.

Es más, la Corporación señaló que “hay múltiples estudios sociológicos que demuestran una relación directa entre violencia verbal y física. La moderación en el uso del lenguaje y la tolerancia a la crítica es un llamado de atención que se convierte en obligatorio en este caso, dada la naturaleza del liderazgo que ejerce el querellado y a su inusitada tendencia al uso de la red social Twitter con un ánimo beligerante que resulta incompatible con sus deberes como ciudadano, senador y expresidente”.