Se evidenció nuevas irregularidades en tres contratos que suscribió el Instituto de Recreación y Deporte, Idrd.

La Contraloría de Bogotá evidenció nuevas irregularidades en tres contratos que suscribió el Instituto de Recreación y Deporte, Idrd, por modalidad de subasta inversa para el suministro de uniformes del proyecto Jornada Escolar 40 Horas y que el ente de control ya había denunciado.

Se evidenció por parte de la Contraloría un detrimento por $1.613 millones por sobrecostos del 650% en la compra de los uniformes destinados a los niños y niñas del proyecto.

Según Diego Ardila, contralor de Bogotá, se tomó una muestra de los uniformes de mayor peso en cantidad y valor de cada contrato, lo cual implicó la revisión de cerca de 45.000 prendas que correspondían a los uniformes de atletismo, baloncesto, futbol, futbol de salón, futbol de sala, voleibol, natación, esgrima y taekwondo, entre otros.

Allí se encontró que habían grandes diferencias entre el precio, por el que se contrataron algunos elementos frente al precio vigente en el mercado, es el caso de gorros de natación que tienen un costo de $1.600 y al Idrd les costó $26.000;  gafas por un valor de  $12.000, se adquirieron  a 45.000 y vestidos de natación de  $27.000 les costó al Idrd $80.0000.

Así mismo, se encontró que los uniformes de esgrima se cotizaron con las mismas características y en la misma página de la empresa, en el que los contratistas los adquirieron por $620.000; el valor real es de $383.000.

También llamó la atención que, posteriormente, dentro de otro contrato,  el  Idrd compró 600 uniformes de esgrima a $186.000, los cuales se encuentran embodegados toda vez que los niños inscritos en los centros de interés no superan los 300.

Sobrevaloración de materias primas

El Idrd no verificó que se cumplieran las condiciones técnicas pactadas para la elaboración de algunos elementos deportivos como los uniformes de natación y gimnasia, para los cuales se utilizaron insumos o telas distintos a los establecidos en los estudios previos.

Para los uniformes de fútbol, atletismo, voleibol y baloncesto, al utilizar telas de diferentes características a las establecidas en los estudios previos, se aumentó el número de uniformes que se podía fabricar con cierta cantidad de tela, hecho que favorecía al contratista.

Subcontratación

Otro hecho que se comprobó es que la firma SARA DE COLOMBIA SAS, subcontrató la elaboración de los uniformes con la UNIÓN TEMPORAL Idrde Humana, ocasionando con ello que el IDRD pagara por dicha intermediación más de $292 millones

El contralor aseguró que La ciudad se habría ahorrado este dinero si el IDRD hubiera adelantado un proceso de contratación con diligencia y observancia de los principios que deben regir la función administrativa y las normas de contratación.