Pocas experiencias hay tan mágicas como un vuelo en una noche despejada, y que mejor si es bajo el cielo formado por la aurora boreal, un fenómeno que se forma en invierno, en el hemisferio norte del planeta.

Este fue el sueño que cumplió el español Horacio Llorens, volar en su parapente bajo la aurora boreal en Noruega.

Llorens, uno de los mejores acro – parapentistas del mundo, siempre anheló combinar su pasión por volar con las famosas auroras boreales, y el espectáculo de luces se prestó para una combinación perfecta entre el hombre y la naturaleza.

En 14 años de practicar el parapente profesional, el acróbata español ha volado por todo el mundo, pero definitivamente visitar Noruega para perseguir la aurora boreal era algo que “no podía rechazar”.

Tormentas de nieve y mala visibilidad no hicieron fácil la tarea de capturar las imágenes. Llorens estuvo esperando durante varias horas a temperaturas de -15°C, buscando el momento perfecto para despegar, desafiando condiciones muy frías, viento y humedad, por eso tuvo que usar un traje de neopreno bajo su ropa de vuelo en caso que tuviera que aterrizar en el agua.

Horacio Llorens, pionero de las acrobacias en parapente, con 12 años cumplió su sueño de volar y a los 14 se trasladó a Albacete, donde pudo comenzar el curso de iniciación de la escuela de su tío. Tras entrenar con sus primos Raúl y Félix Rodríguez, hizo sus pinitos en el circuito mundial de acrobacias en parapente y, juntos, crearon el SAT (Safety Acro Team), un equipo que recorrió el mundo cosechando un gran éxito.

Con 18 participó en su primera competición de acrobacias, uno de los pocos torneos que existían de aquella (la modalidad se consideraba demasiado peligrosa). A pesar de la falta de competiciones, no desistió, probando maniobras complicadas para que el deporte evolucionase. Mereció la pena, ha llegado más lejos que ninguna otra persona. En 2002 quedó segundo en el Red Bull Vértigo en sincronizado, junto al que sería su compañero durante varios años, el argentino Hernán Pitocco.

Poco a poco, ha ayudado al parapente acrobático a abrirse paso entre los deportes aéreos. Horacio siempre se esfuerza al máximo. En 2012 batió el récord mundial de Infinity Tumbling, con 568 vueltas consecutivas tras saltar de un helicóptero a 6.000 m por encima de las ruinas mayas de Takalik Abaj (Guatemala) y soportar una fuerza centrífuga de hasta 6G a cada vuelta. También es el referente en el mundo de la competición, tras proclamarse Campeón del Mundo en cinco ocasiones hasta la fecha.

Este ha sido su más reciente desafío y sí que fue mágico. Ver la Aurora Boreal es una experiencia única para cualquiera que tenga la suerte de experimentarlo, pero Llorens, además, puede decir que ha tenido una vivencia todavía más extraña: verla haciendo parapente.