Mientras que la plenaria del Senado debatía sobre si el fallo de la Corte Constitucional, que habilitó el llamado ‘fast track’, estaba ya en vigencia, en uno de los salones del propio Congreso de la República un grupo de los jefes de las FARC daba los primeros pasos que les permitirá en el corto plazo convertirse en partido político y estar como miembros activos del Poder Legislativo.

Sin mucho ruido y pasadas las 4:00 de la tarde llegaron a la Biblioteca del Congreso, entre otros negociadores, alias ‘Iván Márquez’, ‘Jesús Santrich’, ‘Pastor Alape’, ‘Victoria Sandino’ y, hasta, alias ‘Romaña’.

Allí, acompañados de un grupo de unas 30 personas, se empezó a hablar sobre cómo se inscribiría el grupo significativo de ciudadanos ‘Voces de Paz’, el que servirá de soporte jurídico inicialmente para que se impulse la creación del partido, en los próximos meses, con el que las FARC llegarán a hacer política luego de dejar las armas de forma definitiva.

Esa primera asamblea, como se le pudo denominar a la reunión, mostró la lógica inmadurez que se tiene en el momento en temas de la llamada ingeniería política.

Lo primero que se formalizó fueron los nombres de los seis miembros de ese grupo de ciudadanos, el cual se inscribirá en la mañana del jueves ante el Consejo Nacional Electoral. Ellos son Jairo Estrada, Imelda Daza, Judith Maldonado, Francisco Toloza, Jairo Rivera y Pablo Cruz, este último actuará como el representante legal.

Estrada es un profesor; Daza es la defensora de derechos humanos y miembro de la UP; Cruz es abogado y estuvo en la comisión que hizo el informe histórico de la violencia que se dio durante la mesa de negociación; Rivera es uno de los dirigentes jóvenes que hicieron parte de la Mane, el grupo de estudiantes que buscó la reforma educativa; y Toloza es otro profesor y es de la Universidad Nacional.

Ellos seis llegarán desde la semana próxima al Congreso en condición de voceros de las FARC, para estar en la discusión de los proyectos que se tramitarán en la vía rápida legislativa, que comienza con la ley de amnistía.

Su presencia de inmediato prendió las alarmas y la polémica en el salón de sesiones de la plenaria. De forma curiosa el que advirtió que los negociadores de las FARC estaban en el Congreso fue el senador y exguerrillero del M-19 Evert Bustamante, quien de forma aireada le reclamó al presidente de la corporación, Mauricio Lizcano, “por la presencia de esos guerrilleros” en el Congreso cuando aún no lo pueden hacer.

Otro senador del Centro Democrático, Honorio Henríquez, desde su cuenta de Twitter publicó fotos en las que que se veía a los guerrilleros en la biblioteca.

El presidente Lizcano, tras informar que no conocía del tema, reportó luego de unos minutos que estaban allá tras una invitación de la representante a la Cámara, Angela María Robledo. Lizcano sostuvo ese es un lugar público.

Previamente el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, había dicho que “la semana entrante esperamos que ya vengan a acompañar el debate y la discusión de la Ley de Amnistía”.

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