Israel Bello Vargas trabajó durante 44 años en la empresa Acerías Paz Del Río en Boyacá. Tras una declaración juramentada ante una notaría de Sogamoso, el pasado 15 de febrero, Bello Vargas señaló que trabajó con asbesto laminado y crisolito, con lo que realizaba mantenimientos eléctricos, y culpó a este material (cancerígeno), de su tumor canceroso de pulmón, que finalmente lo llevó a la muerte este fin de semana en Sogamoso.

Daniel Pineda, esposo de Ana Cecilia Niño, una de las más recientes victimas del asbesto, indicó que “cada muerte de estas, de este enemigo silencioso, que atenta contra la salud de los colombianos, tiene que servir para luchar contra una Colombia sin asbesto”.

Y es que la pelea sigue dándose en Colombia por las víctimas de este mineral que ha sido prohibido en más de 56 países prohibieron por su letalidad. Pese a esos antecedentes, en este país todavía no se ha dado el paso a su anulación.

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