El General Uscátegui, condenado por esta masacre, crítica la existencia de falsas víctimas y que la justicia lo haya señalado por estos hechos. Además el oficial protestó en la sala de audiencias por las dilaciones en el caso, que por culpa de estas, no ha podido pedir la revisión de su condena.

Su hijo, José Jaime Uscátegui, de 32 años de edad, lleva más de una década protestando y defendiendo la inocencia de su padre, y hoy no podía ser la excepción, en respuesta a las arbitrariedades de la Justicia, se paró en la ventana del cuarto piso en señal de protesta.