Las oficinas de arquitectura quedan justo enfrente del edificio Equus 66, el epicentro de esta tragedia convertida en una película de terror que la Fiscalía se ha encargado de reproducir a través de las pruebas contra Rafael Uribe Noguera, principal sospechoso de abusar, torturar y asesinar a Yuliana.

La Fiscalía llegó a las oficinas con el mismo equipo de investigadores que estuvo horas antes en la casa de Fernando Merchán, el vigilante del edificio Equus 66, y adelantó una inspección judicial.

Se llevaron documentos contables, equipos de cómputo que podrían dar luces acerca de las actividades del señor Noguera con supuestas redes de proxenetismo y tráfico de menores, además establecer si el caso de Yuliana fue el único en su historial delictivo.

Todas los hallazgos, en las dos diligencias de inspección, tanto en la casa del vigilante, como en las oficinas de Noguera, serán aportadas a la fiscal del caso para completar el escrito de acusación que será presentado en el menor tiempo posible.