402 días pasaron desde que “el primer presidente obrero, hijo de Chávez”, Nicolás Maduro afirmara ante el mundo que Colombia “se ha convertido en una exportadora de pobreza” hacia Venezuela. Un año un mes y seis días fueron suficientes para dejar en claro que la “pobreza” se está viviendo en Venezuela gracias a la “revolución” que él dice comandar.

Según las autoridades unos 35.000 compatriotas tuvieron que cruzar este domingo la frontera con Colombia en Cúcuta a comprar alimentos y medicinas, abierta por doce horas, y cerrada unilateralmente por “el primer presidente obrero, hijo de Chávez”.

El chavista gobernador del Táchira, José Gregorio Vielma Mora, dijo que los compatriotas que pasarían a Colombia están “organizados por la derecha venezolana, con el pretexto de comprar comida y medicamentos”. Así mismo tildó de “bachaqueras” a las 500 mujeres que rompieron el cerco y pudieron ingresar en una primera oleada.

La “revolución” es un gran ridículo que ahorca a sus ciudadanos venezolanos y las autoridades rojas se burlan el hambre y la necesidad.